Dios: ¿Lucifer? ¿Estás ahí?
Lucifer: Si Dios, dime ¿qué quieres?
Dios: ¿Qué les ha dicho a estos idiotas para que coman del Árbol Prohibido?
Lucifer: ¿Te refieres a lo de la manzana de Adán y Eva? Yo no sé nada... aunque algo he oído, ya sabes que aquí en el Edén las noticias vuelan.
Dios: ¿Seguro? No me mientas...
Lucifer: ¿Qué? ¿Acaso no te fías de mi?
Dios: ¿Fiarme? ¿Después de la que liaste en el Cielo con tu estúpida rebelión? Pues no, no me fío de ti. Por cierto ¿A qué viene eso de ir por ahí disfrazado de serpiente?
Lucifer: No sé, me gusta ir reptando, me hace cosquillas en la barriga y estoy más cerca de todo.
Dios: Menos del cielo.
Lucifer: Si bueno, como me tiraste a patadas no es que me importe demasiado...
Dios: Bueno, bueno, no removamos las cosas ¿Qué pasa con los humanos? Con tanta fruta y alimento y tienen que comer del puñetero Árbol del Conocimiento ¿De qué van?
Lucifer: Es que les has dado libre albedrío.
Dios: ¿Y...?
Lucifer: A mi también me lo diste.
Dios: ¿Y...?
Lucifer: Holaaaa... rebelión, guerra, ángel caído... ¿te suena?
Dios:¿Y...?
Lucifer: Mira que a veces eres tonto Dios.
Dios: ¿A que te expulso del Cielo descarado?
Lucifer: Tarde... Mira, si quieres que las cosas se hagan a tu modo (y estás en tu derecho ya que eres el supercreador y todo eso) no deberías ir dando libre albedrío a la gente.
Dios: Pero se supone que lo iban... lo
ibais, a usar bien.
Lucifer: Si bueno... se supone.
Dios: Tenía que haber puestos alcaparras del conocimiento en vez de manzanas, están asquerosas.
Lucifer: Eso hubiera ayudado, si.
Dios: ¿Y ahora que hago? Los perdono... soy todo benevolencia.
Lucifer: Si les perdonas a ellos me perdonas a mi... eres todo benevolencia.
Dios: Ejem... bueno, mejor será que les de un escarmiento.
Lucifer: Ponlos a trabajar. Y que suden para ganarse las alcaparras.
Dios: Muy buena idea Lucifer, mira que cuando quieres eres majo ¿Les echarás un ojo por mi de vez en cuando? Para que no se me desvíen del buen camino y eso.
Lucifer: Por supuesto, tú déjamelos a mi.